Por: Dra. Monica Drummond
Residente de Medicina Familiar
Colquitt Regional Health System
Una de estas glándulas es la tiroides, situada en la parte delantera del cuello, que ayuda a regular el metabolismo. El hipotiroidismo es una afección relativamente común que afecta aproximadamente al 5 % de la población. Puede aparecer a cualquier edad, pero es más frecuente en mujeres y personas mayores. Hay ciertos factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar hipotiroidismo, como los antecedentes familiares de trastornos tiroideos, las enfermedades autoinmunes, la radioterapia en el cuello o la cabeza y ciertos medicamentos.
Cuando esta glándula se vuelve hipoactiva, se produce una afección conocida como hipotiroidismo, que puede tener un impacto significativo en diversos aspectos de la vida cotidiana. Las personas con hipotiroidismo pueden experimentar un aumento de peso inexplicable o tener dificultades para adelgazar, a pesar de sus esfuerzos por llevar un estilo de vida saludable. También pueden sentirse cansadas, apáticas y con bajos niveles de energía. Pueden producirse trastornos del sueño, como somnolencia excesiva o insomnio. Además, el hipotiroidismo puede afectar a los ciclos menstruales, provocando menstruaciones irregulares o abundantes. Algunas personas también pueden experimentar dificultades de concentración, memoria y agilidad mental. Algunos pacientes también sufren pérdida de cabello y sequedad cutánea.
Si alguien sospecha que puede padecer hipotiroidismo, debe consultar a su médico de cabecera. El diagnóstico suele consistir en un análisis de sangre para medir los niveles de la hormona estimulante de la tiroides (TSH). Unos niveles elevados de TSH indican una glándula tiroides hipoactiva.
El tratamiento del hipotiroidismo suele ser sencillo y consiste en tomar un medicamento recetado de sustitución de hormonas tiroideas, como la levotiroxina. Este medicamento ayuda a restablecer los niveles hormonales en el organismo y alivia los síntomas del hipotiroidismo. Es importante seguir la dosis prescrita y tomar el medicamento con regularidad, preferiblemente con el estómago vacío y esperando 30 minutos antes de comer. Las citas de seguimiento periódicas con el médico de familia son fundamentales para controlar los niveles de hormonas tiroideas y ajustar la dosis del medicamento si es necesario. Colaborando estrechamente con su médico de familia y tomando la medicación según lo prescrito, las personas con hipotiroidismo pueden recuperar el control sobre su metabolismo y su bienestar general.


